Yo era Violet una chica de 15 años, típica adolescente
rebelde. Discutía con mi madre pero a pesar de todos nos queríamos, tenía
problemas pero nunca decía nada, solo me los guardaba y me refugiaba en la
música.
Un día vagando en internet leí unos rumores de que mi grupo
favorito vendría a mi país, al instante mis ojos se llenaron de lágrimas y la
emoción llenaba mi cuerpo. Corriendo fui donde mi madre Priscila y le dije sobre
la noticia….
-Mama! Mama! Quizás Super junior venga a Chile! Llévame por favor, te lo ruego- Dije
cansada de tanto correr-
-¿Tienes dinero para las
entradas?- dijo ella-
-No, aunque aún no está confirmado si vienen- dije algo triste-
Bueno, si quieres ir debes juntar el dinero para las entradas
–dijo ella resignada
Me fui a mi cuarto a pensar en cómo comenzaría a juntar el dinero,
lo que más quería en el mundo era poder ir a ese concierto, veía todos los
posters que tenia de ellos en mi cuarto y pensaba como seria verlos en persona.
Pensé en vender ropa que no usaba y así lo hice
Pasaron las semanas y el concierto se confirmo pero aun no
decían los valores de las entradas, lo que más anhelaba era ir a ese concierto,
no quería perderme esa oportunidad.
Y así pasaron 3 semanas, un día cuando estaba en la
computadora revisando la pagina por la cual publicarían los precios me di
cuenta que iban publicado una imagen con todos los precios. Relativamente estaban baratos, el problema
era que aun no tenía el dinero suficiente.
Le dije a mi madre que los precios ya iban salido y las
entradas ya estaban a la venta, también se lo mencione a mi padre, el era al
que menos le gustaba la idea de ir a ese concierto…
Al otro día mi mama se decidió por ir y así fuimos a la casa
de mi amiga a ponernos de acuerdo en donde nos quedaríamos, en que bus nos
iríamos, por cuantos días nos quedaríamos etc.…Nuestras madres sacaron cuentas
y así nos encaminamos a comprar las entradas.
Con entradas en mano me di cuenta que aun falta más de un
mes para el gran día, lo único que quería era que el tiempo pasara “volando” y
así fue…
Ya faltaba solo un día para el concierto, no podía dormir al
otro día debía levantarme temprano para viajar a Santiago, pero ¿Quién puede
dormir con estos nervios? Pensando y pensando en cómo sería el concierto, me
dormí.
Al otro día todo fue muy rápido me levante a las 5 a.m y
fuimos al terminal donde nos esperaba el bus que nos llevaría a nuestro
destino, el viaje fue largo pero entre tanto dormir paso rápido. Cuando
llegamos a Santiago los nervios eran grandes ni ganas de comer tenia
-Ya llegamos ahora iremos al Movistar arena a hacer fila-
dijo la madre de mi amiga-
Llegando al movistar arena fue una locura estaba repleto
habían 4 grandes filas de miles de fans, todo se veía hermoso eran las 2p.m y
el concierto comenzaría a las 9 p.m
-nosotras iremos al baño, quédense aquí en la fila- dijo mi
madre-
-Bueno, tráigannos algo para comer! – Dije- sabía que no me
entraría en provecho la comida por los nervios….
Pasaron las horas, miraba a mí alrededor y estaba repleto de
fans, ya se acercaba la hora de que abrieran las puertas e hicieran entrar a
los fans. En el momento en que abrieron las puertas tomo se formo un caos,
empujones por aquí y por allá, como pude entregue mi entrada al guardia y pase
corriendo. En el camino me encontré con unos coreanos que estaban grabando para
la televisión de corea del sur. No lo pensé dos veces y salude a la cámara.
Corrí con mi amiga y nuestras madres y entramos al movistar
arena, mi amiga corrió a guardar asientos y yo corrí por otro lado…
-Aquí Aquí! – gritaba yo
-Aquí no?- pregunto ella mostrando unos asientos-
-No, no, no, aquí se ve mejor! Ven ven- dije gritándole y
saltando encima de los asientos para que nadie más se sentara
Y así dieron las 9 p.m las luces se apagaron y todos dentro
del Movistar Arena encendimos nuestros ligthsticks (tipo de linterna azul, que
usamos los fans para identificarnos). Todo se veía realmente hermoso.
De pronto una pantalla gigante se encendió y comenzó el
típico intro basado en un cortometraje en el que participan ellos. Al ver eso la emoción invadió mi cuerpo, no pude
controlarme y las lágrimas comenzaron a salir. Todo fue tan rápido de repente término
el cortometraje y un gran telón blanco cubrió todo el escenario, no pasaron más
de 5 minutos y el telón se rompió y ellos estaban ahí.
Todo parecía un sueño, yo lloraba junto a mi amiga, mi madre
estaba feliz y la madre de mi amiga también. Todo se hizo realidad, lo único
que quedaba era disfrutar al máximo ese hermoso momento.

bonita historia (:
ResponderEliminarMe encanto este cuento!!! esta bonito :D
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